Sivera se muestra decisivo para un conjunto albiazul que ofreció buenos destellos y tuvo que remontar el tanto del Eibar tras un error de Owono
La primera prueba de la pretemporada albiazul se resolvió este sábado en Laguardia en los penaltis. Dos paradas de Sivera dieron el trofeo al equipo vitoriano ante el Eibar, tras haber concluido el duelo con empate (1-1).
En una mezcolanza de intocables del pasado curso, con menos habituales, canteranos y algún cedido, el equipo vitoriano se apoyó en el primer tiempo en las pinceladas del bilbaíno Izei y del creciente Mañas. De las botas del aragonés salieron dos centros laterales desde la izquierda a los que no llegó Toni Martínez, quien sin embargo sí cabeceó un envío del joven vizcaíno, que atrapó Bermejo.
Quique apostó de inicio por una defensa de tres centrales, dándole continuidad al esquema con el que más a gusto se sintió la pasada temporada desde que se hizo cargo del banquillo albiazul. Luego en la segunda parte, con un once totalmente distinto probó con un 4-4-2.
Error de Owono
Antes Bautista consiguió adelantar a los armeros con un zurdazo desde la frontal que se comió Owono. En un exceso de confianza al guineano se le escurrió una pelota que acabó en el fondo de su portería. Ni tan siquiera había intervenido el cancerbero albiazul hasta ese instante y la defensa había logrado frenar el ímpetu azulgrana.
En la reanudación empezó el Deportivo Alavés a pisar más el área rival. Bermejo comenzó a ser el mejor de los de Ipurua, desviando primero un remate de Boyé y acto seguido en un corner el del central Älvaro. Pero en la tercera el portero del Eibar nada pudo hacer con el disparo raso de Mariano, quien aprovechó un medido pase de Aleñá para poner el empate en el marcador. Pudo el delantero dominicano incluso hacer el segundo siete minutos después, pero su lanzamiento se fue cerca del poste derecho de la portería rival.
Activo durante los minutos que estuvo sobre el césped, Mariano quiso reivindicarse y al menos ganarse la posibilidad de seguir siendo útil al Deportivo Alavés, aunque sea saliendo desde el banquillo. Y es que gozó además de otra gran oportunidad en el úlitmo minuto del amistoso, cuando su cabezazo dio en el larguero. Su calidad volvió a aparecer en algún lance y trató de asociarse con sus compañeros buscando la mejor de las opciones.
Sivera, decisivo
Pese a todo el duelo terminó en tablas y el trofeo se decidió a los penaltis. Ahí el conjunto vitoriano estuvo más acertado a la vez que inspirado en la figura de Sivera, quien detuvo dos lanzamientos, el de Adu Ares y Carrasco, para darle la sonrisa al cuadro de Mendizorroza.
Con apenas diez días de trabajo se vio a un Deportivo Alavés similar en cuanto a la idea de juego de la pasada campaña, con un más que aceptable ritmo físico y que trata de asentar los conceptos que su entrenador tuvo que disponer sobre la marcha y sin apenas margen el curso anterior. El hecho de que la mayoría de jugadores que estuvieron en Laguardia sean del ejercicio pasado ayuda sin duda a tener automatismos más claros.
Luego está por ver qué incorporaciones puede haber de aquí a un mes. Incluso tuvo su oportunidad durante un puñado de minutos el último en llegar, Mikel Rodríguez. Ahora de manera inminente, el Alavés encara la segunda semana completa de trabajo con viaje incluido a Girona, donde precisamente afrontará en una semana el segundo amistoso de la pretemporada contra el cuadro catalán.
Otro rival de inferior categoría, recién descendido, pero que a buen seguro testará la progresión que busca Quique Sánchez Flores de los suyos, mientras que vigilará con cierto anhelo el capítulo de contrataciones.



