El Alavés se probará ante el Girona sin Koski

El amistoso de este sábado, en el que el central no participará por una conmoción cerebral, permitirá seguir evaluando el sistema, los nuevos fichajes y el papel de los jóvenes canteranos

El Deportivo Alavés continúa con su concentración de pretemporada en Girona, donde este sábado afronta su segundo amistoso del verano a las 10.30 horas con el objetivo de seguir acumulando carga de trabajo, afinar conceptos y continuar preparando el estreno liguero.

Después del empate (1-1) frente al Eibar en el primer test de la pretemporada resuelto posteriormente en la tanda de penaltis, en la que los albiazules se llevaron el Trofeo Villa de Laguardia gracias, en gran parte, a las intervenciones en la tanda de Antonio Sivera, el conjunto dirigido por Quique Sánchez Flores afronta una nueva prueba de mayor exigencia.

Los babazorros se desplazaron a tierras catalanas el 22 de julio para realizar un stage de preparación que se prolongará hasta el 1 de agosto. Durante esta concentración disputarán dos amistosos más: el de este sábado frente al Girona y el del próximo 31 de julio ante el Castellón.

Sin embargo, Sánchez Flores no podrá contar con el central Ville Koski debido a un golpe fortuito en la cabeza durante una sesión de entrenamiento que le provocó una conmoción cerebral. El zaguero finlandés queda pendiente de evolución, pero lo que es seguro es que no podrá estar ante el Girona.

Parte médico | Ville Koski

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— Deportivo Alav√©s (@Alaves) 24 de julio de 2026

En cuanto al rival, el propio Girona, afronta un evidente cambio de ciclo. Tras cuatro temporadas consecutivas en Primera División, coronadas con el histórico tercer puesto logrado en la campaña 2023-24 y la clasificación para la Liga de Campeones, el conjunto catalán inicia una nueva etapa después de consumar su descenso a Segunda División.

Con el siempre complicado objetivo de regresar cuanto antes a la máxima categoría, los gironenses, ahora dirigidos por Quique Álvarez tras la marcha del histórico Míchel al Ajax, afrontan este encuentro como su tercer compromiso de preparación, con la intención de seguir adquiriendo automatismos y buenas sensaciones antes del inicio de la competición.

Un examen t√°ctico

Para el Alavés, el amistoso supondrá una nueva oportunidad para seguir perfilando la identidad que pretende mostrar durante la temporada 2026-27.

Aunque el Girona haya cambiado de entrenador, mantiene una plantilla acostumbrada a un fútbol dominador, con protagonismo del balón, constantes permutas de posiciones y una presión alta tras pérdida. Un contexto que permitirá comprobar cómo responde el conjunto albiazul ante un rival con una propuesta muy reconocible.

Una de las principales incógnitas volverá a estar en el sistema empleado por Quique Sánchez Flores. El técnico madrileño apostó frente al Eibar por el 5-3-2, dibujo que ha utilizado con frecuencia desde su llegada a Vitoria, aunque Sergio Fernández ya dejó entrever durante el desayuno de medios celebrado en junio que el 4-4-2 podría ganar protagonismo a lo largo del curso.

Más allá de los números, ambos esquemas ofrecen múltiples variantes en función de las fases del juego, pero la pretemporada se presenta como el escenario ideal para comprobar si el cuerpo técnico comienza a introducir modificaciones de cara al inicio liguero.

Los jóvenes llaman a la puerta

El encuentro también permitirá seguir evaluando a futbolistas del Miniglorias que ya dejaron una imagen positiva frente al Eibar, como Izei Hernández, Xanet Olaiz o Álvaro García.

Los tres aprovecharon sus minutos para demostrar que pueden competir al máximo nivel y buscarán seguir convenciendo al cuerpo técnico con vistas a hacerse un hueco definitivo en la primera plantilla. También tendrán una nueva oportunidad Hugo Novoa y Jesús Owono, ambos de vuelta en Vitoria tras sus respectivas cesiones en Segunda División.

Izei Hernández conduce el esférico en el Villa de Laguardia. Área 11

Mikel Rodríguez, uno de los refuerzos del verano, volverá igualmente a disponer de minutos para continuar adaptándose a los mecanismos del equipo y afianzar su entendimiento con sus nuevos compañeros en un contexto de exigencia competitiva.

El duelo también servirá para seguir identificando las primeras señas de identidad del Alavés. Más allá del sistema, será interesante comprobar si el equipo mantiene la apuesta por un fútbol vertical e intenso o si busca un mayor control de los partidos a través de la posesión y para poder encajar menos goles.

Con todavía varias semanas por delante antes del comienzo de La Liga, el resultado será lo de menos, pero las sensaciones, los automatismos y la evolución colectiva comenzarán a ofrecer pistas sobre el camino que pretende seguir el conjunto babazorro durante la nueva temporada.