Un programa pionero mejorará en Euskadi la atención a personas con diabetes 2 y polimedicadas

En farmacias se hará un seguimiento «más personalizado e integral» tras un convenio entre el Departamento vasco de Salud, Osakidetza y el Colegio de Farmacéuticos. Podrán participar personas con 65 años o más, con esa enfermedad, y que tomen ocho medicamentos o más

En breve, las personas en Euskadi con 65 años o más que tengan diagnosticada diabetes tipo 2 y tomen de forma continuada ocho medicamentos o más con solo ir a su farmacia de confianza podrán recibir gratuitamente un seguimiento «más integral y personalizado» de ese tratamiento que toman para evaluar su adherencia y detectar posibles incidencias con el fin de mejorar su calidad de vida y la coordinación entre pacientes y profesionales.

Será posible gracias a un pionero programa de colaboración entre el Departamento vasco de Salud, Osakidetza y los Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Alava, Bizkaia y Gipuzkoa para «una atención sanitaria más integrada, preventiva y centrada en las personas», aprovechando la cercanía de estas farmacias comunitarias para mejorar la seguridad de los tratamientos, el bienestar de los pacientes con enfermedades crónicas y la sostenibilidad del sistema sanitario.

Para ponerlo en marcha, este miércoles, en Vitoria, en una de las boticas que participarán en esta iniciativa, la de Mercedes Villacorta, de Portal de Legutiano, 3, se firmó este convenio de colaboración, con la participación del viceconsejero de Administración y Financiación Sanitarias, Aritz Uriarte; la directora general de Osakidetza, Lore Bilbao; la presidenta del Consejo de Farmacéuticos de Euskadi y presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Álava, Milagros López de Ocariz; el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia, Juan Uriarte; y la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa, Izaro Oyarbide.

También estuvo presente el director de Farmacia del Gobierno Vasco, Iñaki Betolaza, junto a la farmacéutica Mercedes Villacorta.

En el exterior de la farmacia Mercedes Villacorta, tras la firma del convenio Cedida

Como explicó el viceconsejero de Financiación Sanitaria, el Departamento vasco de Salud, financiará este programa con una dotación anual de 100.000 euros, destinada al desarrollo de las actuaciones de seguimiento farmacoterapéutico.

La vigencia inicial del convenio será de cuatro años y contará con una comisión de seguimiento integrada por representantes del Departamento de Salud, Osakidetza y los Colegios Oficiales de Farmacéuticos para evaluar su desarrollo y resultados.

REALIDAD ASISTENCIAL

Esta iniciativa, recogida dentro de los compromisos del Plan Vasco de Salud, responde a una «realidad asistencial muy concreta».

«Cada vez atendemos a más personas con enfermedades crónicas que requieren tratamientos complejos y prolongados. En estos pacientes, la polimedicación incrementa el riesgo de problemas relacionados con los medicamentos, disminuye la adherencia terapéutica y puede repercutir tanto en su calidad de vida como en los resultados en salud. Por eso, es necesario incorporar nuevas herramientas que permitan realizar un seguimiento más estrecho de estos tratamientos y hacerlo, además, aprovechando todos los recursos sanitarios disponibles», declaró Uriarte.

Este es el caso de las personas con diabetes tipo 2, que en Euskadi afecta al 4,9% de los hombres y al 3,6% de las mujeres. El programa estima que podría llegar al 10% de pacientes que la sufren.

EVITAR RIESGO DE COMPLICACIONES

Por eso mismo, la directora de Osakidetza, remarcó que «hoy no solo firmamos un acuerdo, respondemos a una realidad». Y en ese caso, estamos ante una enfermedad que puede tener complicaciones graves, relacionada con patologías vasculares y circulatorias, pero también por su carácter crónico y por el creciente uso de tratamientos preventivos, que favorecen la polimedicación.

Todo ello aumenta el riesgo de tratamientos inadecuados, reacciones adversas e interacciones medicamentosas, lo que puede pasar una alta factura en términos de salud de las personas.

«Este programa no fragmenta la atención, la fortalece, con una atención más coordinada», matizó Bilbao.

En esa idea también incidió la presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Euskadi, ya que resaltó que el programa «será beneficioso para todos: pacientes y profesionales«. Un «importante paso» en el que la farmacia comunitaria será «un pilar básico».

¿QUÉ HARÁ?

La farmacéutica Villacorta animó a acudir a oficinas como la suya, donde los participantes, tras firmar un consentimiento previo, tendrán que realizar una primera entrevista en la que tendrán que ir con toda la medicación que tengan en su casa y su última analítica, además de comentar sus problemas de salud, diagnósticos con fecha de inicio y comprobar las hojas de tratamiento.

A continuación, se les harán test de adherencia, de conocimiento de la medicación, se les medirá el peso, talla, tensión y se les recomendará el curso Paziente Bizia (de autocuidado, de Osasun Eskola).

Con toda esa información, pasarán a la fase de estudio, en la que el farmacéutico se valorará cada medicamento, problemas de salud y posibles reacciones negativas de la medicación.

Si es así, se realizarían intervenciones. Por ejemplo, con el mismo farmacéutico con el paciente o tras comunicárselo a profesionales de Osakidetza, como enfermeras.

Y mensualmente, cada vez que vengan a retirar la medicación, se realizará un estudio de su situación para detectar su situación. A los seis meses, se repetirían todos los test.