Medición de la huella de carbono: primer paso
La huella de carbono de una organización es el total de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que genera, ya sea de forma directa o indirecta. La huella de carbono de un producto, por su parte, es la cuantificación total de los gases emitidos por la producción del bien, calculándose en este caso las emisiones de CO2 por tonelada.
Los GEI se encuentran en la atmósfera y retienen energía infrarroja cuando se emite radiación terrestre, lo que genera un efecto de calentamiento. Sin embargo, en los últimos dos siglos, la actividad humana ha incrementado la concentración de estos gases, principalmente debido a la quema de combustibles fósiles. Esto ha intensificado el calentamiento global y fenómenos meteorológicos extremos, como fenómenos climáticos severos (sequías, inundaciones…).
Por ello, los estados han adoptado algunos compromisos colectivos para calcular y reducir las emisiones.
Cálculo de la huella de carbono en la industria del acero
Los GEI evaluados incluyen: CO2, metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFC) y perfluorocarbonos (PFC). En la mayoría de los casos, los GEI predominantes son el CO2, y en la industria del acero, tres cuartas partes de las proyecciones corresponden al CO2.
Por ello, el cálculo de la huella de carbono se ha convertido en la herramienta más beneficiosa para reducir esos gases. El Real Decreto 214/2025, de 18 de marzo, estableció el registro de la huella de carbono, la compensación y el proyecto de emisión de dióxido; este decreto ordena que deben existir planes para reducir las emisiones.
Compromiso ambiental del grupo SAINSA
En las empresas del grupo SAINSA, no tienen obligación, ni por legislación estatal ni autonómica, de realizar estudios para calcular la huella de carbono ni de elaborar planes para reducir las emisiones de gases.
Sin embargo, estos cálculos son una herramienta imprescindible, y a partir de 2025, nuestro objetivo será calcular sistemáticamente la huella de carbono en cada fábrica de acero.
En el proceso de fabricación, utilizaremos calculadoras que tendrán en cuenta todo el consumo de electricidad y gasolina, una vez al año. Se emiten 2.80 kg de CO2 por tonelada, en comparación con 4.48 kg de CO2/t en el sector.
