El Tribunal Supremo ha fallado en contra de la candidatura de un joven con autismo para ser empleado público en Vitoria

Decisión del Tribunal Supremo en Vitoria

El Tribunal Supremo, el Tribunal de Justicia del País Vasco, ha decidido en contra de la candidatura de un joven con autismo para un puesto de funcionario público en Vitoria. Este joven, Aimar, de 21 años y originario de Bilbao, tenía la posibilidad de acceder al puesto según el criterio previamente establecido por el juez, pero el Ayuntamiento de Vitoria judicializó su caso, alegando que no cumplía con los requisitos.

Aimar se inscribió para una de las 16 plazas y aprobó las pruebas iniciales. Sin embargo, el Ayuntamiento consideró que no cumplía con los requisitos de la OPE y, como resultado, el tribunal inició una investigación. Uno de estos requisitos era la necesaria acreditación de un 33% de discapacidad intelectual. Sin embargo, el informe emitido por la Diputación no reconoció la discapacidad intelectual, ya que no se encontraba en el espectro del autismo.

El Ayuntamiento utilizó este informe foral para argumentar que el diagnóstico de Asperger no constituía una discapacidad mental, sino que solo indicaba un nivel social de autismo. La familia llevó el caso a la justicia y ganó en dos ocasiones, pero el Ayuntamiento apeló al Supremo, que ha emitido un fallo a favor del Ayuntamiento.

La sentencia indica que el diagnóstico de Asperger es una «discapacidad social del espectro autista», pero no necesariamente intelectual. Por lo tanto, la actuación del Ayuntamiento se considera adecuada, aunque Aimar no aceptó la discapacidad intelectual que se requería.

Esta sentencia permite la posibilidad de presentar un recurso ante el Supremo.